La valeriana, un conocido sedante natural

  •  
  •  
  •  
  •  

Si eres una persona que tienes problemas habituales para conciliar el sueño o padeces de estrés y ansiedad nerviosa recurrente, de seguro has oído hablar de la raíz de valeriana. Esta planta es uno de los sedantes naturales por excelencia, de conjunto con la pasiflora y el tilo. Muchas personas alrededor del mundo amantes de la medicina natural se han vueltos asiduas consumidoras de la valeriana, así mismo es recomendada por numerosos homeópatas y médicos titulados de diferentes regiones, pero como otras plantas medicinales de su tipo no deja de tener también detractores. Si quieres conocer más sobre la valeriana y formarte tu propia opinión sobre sus beneficios medicinales, no te pierdas nuestro artículo de hoy.

La planta de valeriana

La valeriana es conocida comúnmente como valeriana común, valeriana medicinal, hierba de los gatos y raíz de catacata, siendo su nombre binomial Valeriana officinalis y la familia a la que pertenece la Caprifoliaceae. La etimología del nombre es latina y se cree que se corresponde con la palabra proveniente del latín valere, la cual traducida quiere decir “estar feliz”.

La planta de valeriana se puede encontrar en una amplia diversidad de terrenos, que abarcan llanuras, prados cercanos a ríos, bosques húmedos y regiones submontañosas. Es nativa del continente europeo y algunas zonas de Asia, pero con el paso del tiempo y el incremento de su popularidad fue introducida en el resto de los continentes.

A nivel farmacológico y fitoterapéutico, la parte mejor valorada de la planta son los rizomas (tallos subterráneos que presentan raíces), los cuales son de forma ovoide y tonalidades blanquecinas y amarillas. Otras veces se utilizan las flores y demás partes herbáceas en la preparación de determinados remedios naturales.

Flor de valeriana

Flor de valeriana

Componentes de la valeriana

Las raíces de la planta de valeriana son las que concentran la mayor parte de los principios activos presentes en ella. Se encuentran justamente debajo de la piel de los rizomas un gran número de aceites esenciales que pueden ser variables (los de mayor valor terapéutico son el ácido valérico, el ácido valerénico, el valeraniol y la valeranona), los valepotriatos (son iridoides propios de la valeriana), aminoácidos, flavonoides y algunas trazas de alcaloides piridínicos.

Te puede interesar:  El ajenjo, ¿letal o beneficioso?

Las propiedades tranquilizantes y calmantes de la valeriana no responden a una sustancia en particular, sino a la conjunción de todos estos componentes presentes en la planta y a su acción combinada.

Beneficios medicinales de la valeriana

Gracias a su popularidad, la valeriana se puede obtener en diferentes presentaciones en herbolarios o tiendas naturistas, siendo las más comunes: el extracto seco y fluido, las tabletas, las infusiones y el aceite esencial. Las opciones más naturales y que conservan un mayor número de principios activos de la planta son por supuesto la infusión y el aceite esencial.

Insomnio o trastornos del sueño: Sin duda la utilización más común de la valeriana es para conciliar el sueño y evitar el insomnio. Los principios activos de la planta actúan sobre el sistema nervioso central, relajando completamente el cuerpo y ayudando a tener un descanso de calidad. Su acción hipnótica y de relajación muscular es utilizada también para ayudar a lograr el descanso a personas hiperactivas, o que han tenido un exceso de actividad física o intelectual.

Trastornos nerviosos: La valeriana afecta al neurotransmisor primario en la inhibición del sistema nervioso central del hombre (conocido como ácido γ –aminobutírico). Es de esta manera que la raíz de la planta logra reducir la excitabilidad neuronal, lo que trae consigo un efecto de relajación muy útil para combatir el estrés, la ansiedad, las palpitaciones, depresiones, migrañas y agotamiento nervioso.

Hipertensión y arritmias: La valeriana trabaja sobre el sistema nervioso, pero también sobre el sistema cardiovascular, estabilizando el ritmo cardíaco y la presión sanguínea en las arterias. Estas propiedades son utilizadas en el tratamiento natural de las arritmias cardíacas y de la hipertensión arterial.

Te puede interesar:  El cilantro y sus numerosos beneficios medicinales

Alcoholismo y tabaquismo: La valeriana puede ser una aliada poderosa para las personas que desean dejar el alcohol o el tabaco. En ambos casos puede ayudar a aliviar la ansiedad y demás síntomas de abstinencia.

Dolores e inflamaciones: De forma tópica se puede usar la infusión de raíz de valeriana para aliviar los dolores asociados a lesiones en la piel o inflamaciones. Tal es el caso de la lumbalgia, los dolores reumáticos, musculares, de espalda, la ciatalgia, etc.

Climaterio y dolores menstruales: La valeriana puede ayudar también a la mujer a transitar por los cambios hormonales y trastornos del sueño que trae consigo el climaterio. Además puede ayudar a relajar los músculos del útero y calmar los dolores que trae consigo el ciclo menstrual.

Contraindicaciones y cuidados

Como otras plantas medicinales, el consumo de valeriana no es recomendado en estados de gravidez o durante la lactancia materna. De igual manera no se debe suministrar en ninguna de sus formas a niños menores de 5 años de edad.

Puede causar una reacción medicamentosa por lo que no se puede mezclar bajo ningún concepto con somníferos, sedantes y otros fármacos para los nervios. Tampoco es conveniente mezclarla con alcohol porque se pueden intensificar sus efectos.

Cualquiera que sea la presentación de valeriana que se elija, se deben tener en cuenta las dosis recomendadas y no excederlas a la hora de su consumo. Los tratamientos con esta planta no deben exceder de 20 días, luego de los cuales es necesario un período de descanso.


  •  
  •  
  •  
  •