La Melisa y sus propiedades calmantes

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La melisa es un calmante natural por excelencia y sus efectos tranquilizadores sobre las palpitaciones nerviosas le han valido el apodo común de la planta del corazón. La realidad es que no ayuda a curar el mal de amores o la tristeza por una ruptura amorosa, pero si tiene numerosas propiedades medicinales muy beneficiosas que vale la pena conocer.

Descripción de la planta de melisa

Cuando oímos los nombres de hoja de limón, limonera o toronjil, estamos hablando de la misma planta de la familia de las lamiáceas: la melisa. Esta planta aromática es conocida por el intenso aroma a limón que desprenden sus hojas, característica que además la ha hecho muy valiosa en la elaboración de perfumes con esencias cítricas y en la aromaterapia.

La planta de melisa es natural del continente europeo, específicamente de la cuenca del Mediterráneo, desde donde se diseminó hacia el resto del continente. Se puede encontrar en su forma silvestre en terrenos sombreados, malezas o bosques. Para su cultivo en huertos urbanos o jardines, lo ideal es elegir un suelo permeable y rico en materia orgánica, que puede estar en semi-sombra.

La melisa es una plata que no necesita mucho espacio para su cultivo, pues sus retoños no suelen sobrepasar el metro de altura. Es una planta que además atrae a los insectos polinizadores, beneficiando al resto de los cultivos de la huerta.

Planta de Melisa

Componentes de la melisa

Al igual que otras aromáticas de la misma familia, la melisa tiene un alto contenido de aceites esenciales en sus partes herbáceas, los cuales son responsables de proporcionarles su aroma característico y algunas de sus propiedades medicinales más interesantes. Dentro de estos componentes podemos mencionar el geraniol, citronelal, citronelol, citral, nerol, timol y limoneno. También contiene un gran número de flavonoides, polifenoles, ácidos y β-Sitosterol.

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Las hojas y las flores se recolectan durante el verano, se dejan secar y luego se almacenan en recipientes cerrados herméticamente para su consumo posterior en infusiones o en la elaboración de extractos.

Beneficios medicinales de la melisa

Palpitaciones o taquicardia: Dentro de todos los beneficios medicinales de la planta de melisa, los más conocidos son los relacionados con las alteraciones del músculo cardíaco. En casos de palpitaciones nerviosas o incrementos de la frecuencia cardíaca, se puede ingerir una infusión de melisa para ayudar a calmar estos síntomas y recuperar el ritmo normal de latidos del corazón.

Calmante natural para los nervios: Otra de las aplicaciones reconocidas de la melisa es como calmante o tranquilizante para los nervios. La planta infusionada tiene propiedades sedantes que son muy útiles para tratar trastornos de origen nervioso o algunas situaciones de emociones intensas provocadas por ansiedad, estrés, preocupaciones o tristeza.

Somnífero ligero: La planta de melisa tiene efectos ligeramente narcóticos sobre el cuerpo, por lo que es muy útil cuando nos cuesta conciliar el sueño nocturno o padecemos de insomnio. En estos casos se suele preparar una infusión ligera de la planta.

Desmayos o pérdidas de consciencia: Su fuerte aroma a limón es utilizado como estímulo para reanimar a personas que han sufrido una pérdida brusca de consciencia.

Digestivo natural: La acción de esta planta sobre el aparato digestivo es principalmente de tipo antiespasmódica, relajando los músculos del sistema digestivo. Los beneficios como digestivo de las tizanas de melisa ayudan a recuperarse de una mala digestión, cólicos intestinales, cuadros de vómitos y náuseas, así como también las molestias que provoca el exceso de gases intestinales.

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Relajante muscular: Las propiedades antiespasmódicas y analgésicas de la melisa también ayudan a relajar los músculos del cuerpo, luego de actividades físicas intensas. De esta manera se reducen los dolores producidos por las agujetas, así como también los debidos a contracturas, calambres y esguinces. Para estos fines terapéuticos lo recomendable es utilizar la melisa de forma externa, frotándola directamente en las zonas del cuerpo adoloridas o en un baño relajante. También se puede ingerir una tisana o una cápsula de extracto de melisa para complementar su acción sobre el cuerpo.

Funcionamiento hepático-biliar: El hígado y la vesícula biliar son dos órganos que se benefician bastante de la ingesta de melisa. Su acción sobre estos órganos estimula de la producción de bilis y su drenaje posterior


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