El fresno, una planta mitológica y medicinal

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Del fresno se utiliza prácticamente todo en la fitoterapia, desde la corteza hasta las hojas e incluso las semillas, tienen propiedades curativas que se aprovechan en la preparación de diversos remedios naturales. Es una planta con bastante historia a sus espaldas, la cual se remonta a los filósofos griegos y a los inicios de la medicina naturista. Veamos cómo consumir el fresno para tratar las diversas patologías a las que nos podemos enfrentar comúnmente.

La planta de fresno                                                        

En la familia de las plantas oleáceas se encuentra el fresno, un género que contiene alrededor de 65 especies de árboles documentadas. El fresno común (también llamado fresno norteño o fresno europeo) es llamado científicamente Fraxinus excelsior y es originario del continente europeo. El tronco de este árbol caducifolio es de color grisáceo, y las yemas negruzcas a diferencia de otras especies de fresno que las tienen de color marrón. Las hojas, flores y frutos no tienen características destacables, pero al igual que la corteza se utilizan con fines medicinales.

En la antigüedad ya se conocían las virtudes del fresno y se utilizaban sus semillas como diurético para combatir la retención urinaria. Además tenía un lugar de honor en la mitología griega como parte de las Melíades (ninfas del fresno) y se le asociaron significados mitológicos en los países escandinavos como que podía ahuyentar a las serpientes o daba fortaleza a los recién nacidos.

Hojas de fresno

Hojas de fresno

Componentes del fresno

La corteza y las hojas del fresno contienen manitol, un compuesto al que se le atribuye la acción diurética de la planta. También posee otras sustancias vegetales beneficiosas para el cuerpo como mucílagos, flavonoides, cumarinas, triterpenos, monoterpenos iridoides y glucósidos iridoides.

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Beneficios medicinales del fresno

El fresno puede ser utilizado de diferentes formas para tratar múltiples patologías o afecciones. Dependiendo de la finalidad se puede elegir uno u otro tipo de presentación, siendo las fundamentales: decocción, infusión, polvo, tintura y cataplasma. Además se puede ingerir la hoja fresca directamente, masticándola para extraer sus principios activos.

Los principales beneficios medicinales del fresno son los siguientes:

Edemas o hidropesía: Esta ha sido una de las propiedades curativas que se le han atribuido históricamente a la planta de fresno. Cuando la hidropesía es originada por problemas renales se puede consumir la infusión de la planta para aliviar la retención de líquidos. También ayuda a combatir los problemas de reuma y la enfermedad de la gota.

Sobrepeso: Las propiedades diuréticas del fresno también se aplican a las personas con exceso de peso que necesiten adelgazar con una dieta natural. Esta es una manera segura de eliminar líquidos y sales del cuerpo, y por ende perder peso.

Cálculos renales: Los cálculos en el riñón pueden remitir con el consumo del fresno, y esto es gracias a la presencia de oxalato en la raíz.

Estreñimiento: El fresno también puede ser utilizado como un laxante natural para combatir el estreñimiento, por los principios activos del manitol que posee en su composición.

Asimismo ha sido documentado el uso del fresno como hipotensor, antioxidante, antinflamatorio, depurador de la sangre, cicatrizante, antiparasitario, antihelmíntico, antipirético y analgésico para dolores musculares y articulares,


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